Dear cdes. and friends, This has been sent to the Reconquista-popular list I moderate. Sorry for absence of English translation. But it deserves thorough reading and retransmission.
------- Forwarded message follows ------- From: La Se�al radio y periodico <[EMAIL PROTECTED]> To: "Lista Reconquista Popular" <Reconquista- [EMAIL PROTECTED]> Subject: [R-P] En el d�a mundial de la libertad de prensa Date sent: Fri, 3 May 2002 15:52:13 -0300 [ Double-click this line for list subscription options ] An�lisis sobre una investigaci�n En Europa no se consigue Por Gabriel Fern�ndez La lectura de un t�tulo brutal e inexacto proferido por el diario �mbito Financiero nos impuls� a desplegar una pol�mica a fondo; es decir, a indagar mediante una investigaci�n sobria el v�nculo entre medios y verdad en la Argentina de hoy. Cierto es que, como consumidores habituales de todo tipo de medios, hallamos muchos m�s incentivos que los ofrecidos por el evidente diario de Julio Ramos, cuya portada del 22 de febrero del 2002 anunciaba una �Reacci�n contra gobierno estatista�. Quien transita con cierta perspicacia los diarios, las revistas, las radios y los canales televisivos argentinos, percibe las irregularidades. Sin embargo, nos pareci� �til y, en algunos casos, esclarecedor, efectuar una indagatoria a fondo y volcarla as�, en un art�culo compacto, dirigido a los periodistas en primera instancia, a la militancia popular y al p�blico en general en un segundo movimiento. Es probable que un an�lisis intenso como el presente, asentado en una observaci�n precisa, brinde la perspectiva de un sinceramiento sobre rasgos del oficio y tambi�n, herramientas para cuestionar y contrastar. Los medios abordados, en primera instancia, son los gr�ficos nacionales; se incluyen libremente consideraciones sobre radio y televisi�n. Posteriormente, efectuamos una comparaci�n con los medios gr�ficos de los pa�ses centrales, adoptados habitualmente como modelos profesionales de valor. Una descripci�n sint�tica La vida en nuestro pa�s ha devenido, por obra y gracia de la profundizaci�n del proyecto conservador, en un infierno. El nivel de desocupaci�n es imponente, creciente y fomenta una desesperanza solo equivalente a la desesperaci�n. La situaci�n salarial es �nica en nuestra historia: la mayor parte de los argentinos gana menos de la mitad de la canasta familiar. Seg�n datos oficiales, en la Argentina hay m�s de 14 millones de pobres. Es una cifra que equivale al 43,8 por ciento de la poblaci�n. M�s de seis millones de los mismos, son indigentes. En el Gran Buenos Aires, una de cada dos personas es pobre. El �ltimo tramo del programa conservador desestabiliz� a las franjas medias que hasta el a�o pasado estaban colgadas de un pincel. Los abusos de todas las casas comerciales que entablaron un v�nculo crediticio con sus clientes evidencian la profunda deslealtad empresarial y tambi�n la desprotecci�n a que se ve sometido el ciudadano com�n. Las actividades culturales dependientes del Estado est�n suspendidas, las escuelas subsisten merced al esfuerzo de padres, alumnos y docentes; los hospitales padecen un deterioro hist�rico del que ser� dif�cil volver. El presupuesto 2002 plantea m�s ajuste y recesi�n con el expl�cito objetivo de evitar el crecimiento nacional. Economistas y funcionarios explican que si el consumo crece, si los sueldos aumentan y si el corralito se abre, todos nos perjudicaremos porque �habr� inflaci�n�. De todos modos, hay inflaci�n. Los formadores de precios aumentan a pesar del dato central: la mayor parte de los argentinos gana un sueldo que equivale al 10 por ciento de la canasta familiar. El aporte social estatal cubre, con suerte, el 5 por ciento de la misma. Los firmas p�blicas privatizadas presionan a las familias para que paguen como sea sus prestaciones deficientes y caras. No importa que todos los miembros de un n�cleo se encuentren sin trabajo; no importa que las ganancias de esas compa��as resulten superiores al promedio mundial. El Estado y la Justicia las apoyan. El mismo Estado que resuelve aplicar suaves retenciones a los exportadores ultra beneficiados por la devaluaci�n sin contrapartida de control de precios, en lugar de destinar esos fondos a impulsar la industria local y paliar el panorama social, los destina al pago de los intereses de la deuda externa. Pero eso no es todo: otra parte de los recursos p�blicos est� siendo orientado hacia el salvataje de un sistema financiero delictivo, que en la actualidad contin�a saqueando los bolsillos de los ahorristas. Como nadie piensa en poner un peso en un banco, y como la Justicia no act�a, persiste el latrocinio directo. �Qu� importa? Las empresas petroleras van incrementando el precio de los combustibles con todo lo que ello implica. Pero la nafta es extra�da del subsuelo argentino. El gobierno impulsa la eliminaci�n de la Ley de Subversi�n Econ�mica para permitir las actividades criminales del empresariado local e internacional. El Fondo Monetario Internacional, generador de com�n acuerdo con el poder local de las pol�ticas que nos llevaron a la ruina, audita la econom�a local para garantizar que ning�n rubro alcance un desarrollo m�nimo. Todo crecimiento econ�mico es evaluado como un factor que �recalienta� la econom�a. Recaliente est� la gente, pero la profunda protesta social sigue sin hallar cauces pol�ticos que permitan potenciar cambios de fondo como los que se necesitan. Los grandes medios argentinos Ahora bien: la insistencia de los medios en la continuidad de los caminos que derivaron en este p�ramo, as� como la agitaci�n a favor de la violencia institucional, constituyen deleznables acciones de quienes a partir de 1983 se comprometieron a revertir su apoyo al terrorismo de Estado. El gobierno respalda la propuesta neoliberal que dice combatir; a trav�s de su gesti�n concreta en medios controlados directa o indirectamente. El sistema estatal puede quedar en manos de H�ctor Ricardo Garc�a y Alejandro Romay; dada la vocaci�n privatista de esos empresarios es previsible que todo culmine en el desguace de Canal 7, Telam y otras v�as nacionales. Y m�s all� de las predicciones, es seguro que los lineamientos de esos medios clave para la formaci�n y la informaci�n de la comunidad se asentar�n en los criterios que tales empresarios han manejado hasta el presente en sus propios espacios. Nadie puede decir que no hayan dado a conocer sus ideas. Clar�n, a trav�s de su diario, su radio y sus canales, superficializa la informaci�n y brinda un destacado lugar a ajustadores y violentos lo cual desnivela su presunto centrismo. Los diarios La Naci�n, �mbito Financiero, BAE, La Prensa y La Raz�n, promueven descaradamente la intervenci�n militar, la dolarizaci�n, limitaciones para la libertad de expresi�n y el asesinato de ciudadanos sospechosos de delitos menores. Las radios Am�rica, Continental, Rivadavia, entre otras, utilizan el viejo cartab�n neoliberal para el estudio de la realidad argentina, mintiendo abiertamente sobre el origen de los problemas econ�micos y ofreciendo micr�fono a quienes argumentan a favor de la profundizaci�n de los programas recesivos. Radio Diez y el programa de Canal 2 Despu�s de Hora son vulgares cloacas en las cuales se hostiga a las escasas personas p�blicas decentes que pueblan la Argentina, se promueve la violaci�n de los derechos humanos con sorna y se humilla racialmente a los luchadores sociales. El caso de �mbito Financiero es digno de ser resaltado: numerosos art�culos est�n destinados a condenar abiertamente todas las variantes de protesta social, pero un tratamiento similar merecen las propuestas �pac�ficas, elevadas a trav�s de documentos en reuniones formales�destinadas a promover la inversi�n interna y mejorar la producci�n en los rubros de consumo masivo ligados al mercado interno. Vale la observaci�n: mientras recorr�amos sus p�ginas, el �golpe de vista� amparado en la raz�n sencilla nos llevaba a presumir errores de edici�n. La mirada atenta confirmaba la intenci�n del medio: todo estaba donde deb�a estar. �A qu� nos referimos? Es impactante que iniciativas muy b�sicas destinadas a fomentar la elaboraci�n y el consumo en rubros como el calzado, por dar un ejemplo, resulten catalogados con la misma carga adjetivadora empleada con los piqueteros, los gremialistas y los asamble�stas. �mbito, BAE, La Prensa y, hasta cierto punto el siempre distante Cronista Comercial, parten de premisas que se extienden en todos los art�culos originados en las plumas de su redacci�n: los sindicatos y los partidos pol�ticos son �socializantes� �atenci�n: �sin distingos!--, las asambleas y las organizaciones de desempleados con manejadas por �el marxismo� y las centrales empresariales �a excepci�n de la Asociaci�n de Bancos Argentinos, la Sociedad Rural y alg�n compa�ero de ruta�son calificadas como �intervencionistas�, �estatistas�, �promotoras del gasto p�blico y la inflaci�n�, e inclusive �demag�gicas�. Puntualicemos; todos los medios citados, y varios m�s, han coincidido en los �ltimos meses en los siguientes puntos: la defensa de los banqueros que incautaron los ahorros de los ciudadanos; el cuestionamiento y condena a las diferentes formas de protesta social; la difusi�n de las opiniones vinculadas a la dolarizaci�n; el falseamiento de los casos policiales para inducir al gatillo f�cil y la pena de muerte; la defensa de pol�ticas financieristas de car�cter recesivo; el ocultamiento de las cr�ticas a las empresas privatizadas. Esta no es una afirmaci�n general, aunque contenga el accionar de numerosas empresas comunicacionales; es el fruto de un trabajo de seguimiento de la informaci�n y los medios realizado por este periodista en los �ltimos tres meses. A partir de esta descripci�n vamos a realizar algunas consideraciones relacionadas con el resultado del seguimiento. Y luego continuamos con el mismo. Periodistas y empresas Se�alemos que la perspectiva de hundimiento de la econom�a nacional resultaba clara desde el inicio mismo del proceso dictatorial llevado adelante, entre otros, por Jos� Alfredo Mart�nez de Hoz, y muy espec�ficamente en la nueva etapa, desplegada durante la gesti�n menemista por su heredero Domingo Felipe Cavallo. �Santa neutralidad! �Es esto el an�lisis de un informe? Si. �Estamos ante un problema ideol�gico? �Una afirmaci�n de esa naturaleza va en desmedro de la objetividad period�stica? No, porque se trat� de algo comprobable, con informaci�n abierta en manos de cualquiera y muy especialmente de los periodistas profesionales. Vale una an�cdota para ilustrar la situaci�n. Durante la crisis del tequila quien esto escribe estaba al frente del peri�dico de Madres y de varios espacios radiales. Nos pusimos en contacto con colegas de otros medios para analizar el panorama: gente de La Naci�n, de P�gina 12, de Clar�n, de La Raz�n, de las agencias informativas y de varios medios alternativos. Las coincidencias resultaron casi absolutas: las privatizaciones iban a resultar ruinosas para el pa�s; el sistema financiero se desnacionalizaba paso a paso; la deuda externa era un drenaje imponente e insostenible; la concentraci�n econ�mica �lejos de promover el efecto derrame�s�lo pod�a generar una miseria acentuada; el establecimiento del gasto p�blico m�s bajo del mundo fomentar�a la desinversi�n social; entre otros puntos. Bien, s�lo unos pocos, demasiado pocos, efectuamos consideraciones period�sticas fundadas en los datos disponibles, mientras el resto se dedic� a mentir descaradamente. Cuando indagamos a los colegas que �en el mejor de los casos�ocultaron informaci�n, nos respondieron que, simplemente, se trataba de �la l�nea editorial� del medio en el cual desarrollaban sus tareas. A partir de ah�, vale realizar dos comentarios. El primero de tono menor, vinculado a la exigencia de dignidad individual. Lo hacemos en honor a los colegas que arriesgando su trabajo y tambi�n su seguridad personal resolvieron plantear, en momentos decisivos para la Naci�n, la verdad. El segundo, un tanto m�s trascendente. Vamos: ser periodista no es obligatorio. No es uno de esos oficios a los cuales se llega por descarte. Muy especialmente en el per�odo mencionado (primeros seis o siete a�os de los 90) el desempleo en el gremio resultaba creciente aunque no como para presionar sobre periodistas reconocidos. Y mentir est� mal. Aunque la afirmaci�n suene ingenua. M�s all� de la evidente y b�sica responsabilidad empresarial, debemos decir: muchos colegas mintieron abiertamente y a conciencia. No se trat� de temas opinables: sab�an que las privatizaciones conduc�an a la quiebra de un Estado endeudado artificialmente y afirmaron que nos llevaban a un progreso ostensible. Aqu� no hubo �dos campanas� ni exasperaci�n de la objetividad. La otra: los medios son empresas y proceden como tales. Sin embargo, su atadura a la rueda del enriquecimiento en base a intereses internacionales deterior� la base de sus beneficios originados en el mercado local. Defendieron pol�ticas que damnificaron sus ventas y disminuyeron sus pautas publicitarias. Ahora est�n directamente ligados a las privatizadas y los bancos. De ah� su violenta editorializaci�n en contra de toda b�squeda de desarrollo local y de justicia social. Lo cual redunda en la hegemon�a de medios de comunicaci�n con una militancia expl�cita por el aplastamiento de la econom�a nacional. La voz de los voceros El diario La Naci�n del 18 de febrero, en su editorial, destaca que �cuando manifestantes callejeros piden a gritos `que se vayan todos` salta a la vista que se est� queriendo conducir a la Argentina por el camino �sin duda equivocado�de los gestos fundacionales y mesi�nicos�. Un d�a despu�s BAE indica en tapa que �Un inusitado clima de violencia, anarqu�a social y ausencia de autoridad se instal� definitivamente en la sociedad argentina (...) Piqueteros y activistas de todos los colores vienen cabalgando sobre el descontento de la sociedad y provocan continuos incidentes (...) �Qu� hacen las fuerzas de seguridad? Hasta ahora, nada�. El mismo 19 La Prensa supera su propia historia y titula, para referirse a las protestas de los ahorristas contra los bancos: �La voz y el martillo. �Hay agitadores infilitrados en la City y en el f�tbol?�. El 25 de febrero, Ambito Financiero sostiene que �A nadie sorprende ya que el �nacionalizar la producci�n`, `vivir con lo nuestro` (viejo lema de los 70 del economista Aldo Ferrer ahora actualizado), echemos a patadas al Fondo Monetario (del moyanismo sinidical), `cambiemos este modelo de desocupaci�n` otras inconsciencias del proteccionismo exacerbado en mezcla explosiva con el populismo y la izquierda han logrado una Argentina, como era descontable, mucho peor que la de De la R�a�. El 28 de ese mes, el diario reci�n citado consider� �vampiros� a los que cuestionan a Escassany. Y ese mismo d�a BAE titula �Peligro: la Naci�n cedi� todo a provincias para conseguir la foto�. El Cronista Comercial �inform� el 1 de marzo en su p�gina 4 que �Aumentan el gasto social, los fondos a las obras sociales y a provincias�. Ese d�a Ambito se pregunta en tapa ��D�nde va Duhalde?� y responde �...Eduardo Duhalde ha tomado una decisi�n: no abandonar el populismo de toda su vida a�n habiendo llegado a presidente de la Naci�n�. La Raz�n del 27 de marzo editorializa sobre �la mala memoria de los argentinos� y reivindica las privatizaciones menemistas y los �avances obtenidos por las empresas. Como curiosidad, entre otras barbaridades, destaca que cuando los ferrocarriles eran del Estado hab�a �vagones sucios, vidrios rotos, asientos destruidos� y �la insuficiencia de vagones llevaba a que en horas pico los pasajeros viajasen como sardinas�. Sorprendente, pues cabe preguntarse: �ahora no? Le recordamos al lector, por muy asombrado que est�, que semejantes afirmaciones son reproducidas textualmente. No hubo agregados ni tergiversaciones destinados a empeorar titulares o comentarios. Los medios del Primer Mundo Hemos buscado, hemos le�do, hemos consultado. No hay medios con una l�nea editorial equivalente en el llamado primer mundo. Se trata de coincidencias aparentes: todos apuestan al recorte del �gasto p�blico�... en la Argentina. Tambi�n promueven las privatizaciones y la apertura... en la Argentina. Un gran enga�o: La Naci�n y The Wall Street Journal coinciden en la necesidad de aplicar recetas neoliberales en nuestro pa�s. Hasta el New York Times tiene sus puntos de contacto con Clar�n, en tanto los medios econ�micos de aqu� y de all� suelen manejar hip�tesis semejantes sobre lo que debe ocurrir en Am�rica latina. Pero ninguno de los diarios y revistas a los cuales accedimos a lo largo de esta investigaci�n hostiga su propio mercado del modo en el cual lo hacen sus �pares� argentinos. Ninguno �y muy enf�ticamente los medios europeos�admiten un deterioro de la salud p�blica y la educaci�n como el que promueven a trav�s del respaldo a los recortes presupuestarios sus �iguales� argentinos. No hallamos propaganda a favor de la �desaceleraci�n� ni de la desinversi�n en sus territorios espec�ficos. Por el contrario, de izquierda a derecha, los medios de los pa�ses centrales se manifestaron preocupados, el �ltimo a�o, por la baja �muy relativa por cierto�en la velocidad de la �locomotora� industrial estadounidense. Y requirieron, mayoritariamente, intervenci�n estatal. Apenas puede considerarse coincidente la tendencia a cuestionar la carga impositiva estadual sobre las grandes ganancias; pero el paralelo se desvanece cuando se observan las cifras de recaudaci�n fiscal y se comprende que esas cr�ticas �propias de medios conservadores�de todos modos parten de un nivel sumamente razonable de carga impositiva. Adem�s: salvo excepciones a las que haremos referencia a continuaci�n, la defensa de los derechos c�vicos es homog�nea y abarcativa. Las p�ginas referidas al comportamiento empresarial analizan �tambi�n�la �tica desde un plano ideol�gico burgu�s vinculado al inter�s de la ciudadan�a nativa. Por supuesto: hay presiones de avisadores y empresarios, pero rara vez los resultados superan la eliminaci�n de adjetivos. Esto contrasta con el an�lisis de las empresas europeas y norteamericanas que se desenvuelven en nuestro territorio: all� s�, desinformaci�n y prejuicios se amalgaman para darles carta blanca. Podr�amos sintetizar la posici�n en los alegatos de Mariano Grondona desde La Naci�n y su programa televisivo para limitar el control del delito empresarial en aras de �atraer inversores�. La sutil diferencia s�lo se percibe en el posicionamiento geogr�fico. La �sorpresa� para argentinos no avisados aparece cuando se abordan los medios ultra conservadores, filo nazis o neofascistas del Primer Mundo. Es claro que coinciden �ah� s�en cuanto a la necesidad de incrementar los niveles de violencia para resolver contradicciones horizontales y situaciones derivadas del alto �ndice de inmigraci�n. Pero jam�s aceptan, como sus suced�neos aqu�, una pol�tica aperturista que priorice la producci�n externa o que favorezca la apropiaci�n de empresas locales por parte de �extranjeros�. La ret�rica patriotera y violentista de Daniel Hadad a trav�s de Radio Diez, BAE, La Primera y Despu�s de Hora, se asienta en el respeto a propuestas antinacionales como la de Roberto Alemann, a bancos extranjeros que roban ahorros argentinos y a empresas de origen europeo que drenan recursos locales. Bien: no encontramos un solo medio primer mundista situado en la misma zona del arco pol�tico que plantee semejantes cosas con respecto a sus respectivos pa�ses. Conclusiones sencillas Finalmente: como nos estamos dirigiendo a lectores inteligentes, evitamos �probar� con porcentajes las afirmaciones. Podr�amos decir, por ejemplo, que en la prensa escrita argentina poco m�s del 90 por ciento de los editoriales se manifiestan a�n a favor de las privatizaciones, la �apertura econ�mica� y la �reducci�n del gasto p�blico�. Tal y como lo hicieron en el primer lustro de la d�cada menemista, y a pesar de los resultados evidentes. Y as� seguir hasta aburrir. No lo consideramos imprescindible: invitamos al lector a desarrollar su propia investigaci�n a bajo costo. Puede ingresar a los medios m�s importantes, nacionales y extranjeros v�a Internet y cotejar, ma�ana mismo, las afirmaciones aqu� planteadas. Aclaramos sin embargo que nuestra tarea fue m�s minuciosa a�n que esa, pues hasta donde nos fue posible abordamos directamente el soporte en papel. (*) Hay dos conclusiones claras que emergen del seguimiento: por un lado, los diarios argentinos �salvo una relativa excepci�n, P�gina 12-- tergiversan intencionadamente �es decir, a pesar de disponer de informaci�n adecuada�elementos centrales y corroborables de la realidad nacional. La imagen que surgi� n�tida es la de medios militantes cuya �nica posici�n de principios es la obturaci�n del desarrollo econ�mico social argentino. Por otro, los diarios argentinos no guardan vinculo editorial real con los medios de los pa�ses desarrollados que suelen considerar como referencias v�lidas. El abordaje de los problemas econ�micos del espacio geogr�fico propio es diametralmente opuesto al que plantean sus presuntos equivalentes. La prensa del Primer Mundo manipula la informaci�n referida a la Argentina y Am�rica latina, pero es bastante certera en la que ofrece sobre su regi�n. (*)Mediante la investigaci�n pudimos cotejar los medios gr�ficos locales con los internacionales. No hicimos comparaci�n con las radios y la televisi�n. El acceso por cable brinda la posibilidad de tener un �pantallazo� �claro�pero no nos permite un seguimiento estricto de las informaciones suministradas en otros espacios geogr�ficos. GF/ _______________________________________________ Para suscribirse o borrarse por v�a Internet, visite http://lists.econ.utah.edu/mailman/listinfo/reconquista-popular. 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Jose de San Mart�n, 27 de julio de 1819. ********************************************************************** ******* _______________________________________________ Leninist-International mailing list [EMAIL PROTECTED] To change your options or unsubscribe go to: http://lists.econ.utah.edu/mailman/listinfo/leninist-international
